ERIC TRUFFAZ Y ANTONIO LIZANA EN ALMUÑÉCAR.

Va a comenzar el concierto. Sube en solitario el guitarrista Pau Figueras y aborda unos acordes bellos que en seguida dan paso a la trompeta nítida de Eric Truffaz que ataca el adagio del Concierto de Aranjuez . Y aparece la magia, poco a poco van entrando en escena el cantaor, saxofonista alto y flautista Antonio Lizana que se une al trompetista, el clarinete bajo Renaud Gabriel Pion, el bajista eléctrico Aria Keshishi y el batería Manuel de la Torre, y el famoso tema de Rodrigo se transforma en algo distinto, con el cante enérgico, por seguiriyas, y claro de Lizana que lo alterna con el cante de su instrumento. El sonido del clarinete bajo, poco frecuente, en estos ámbitos, también ayuda a experimentar algo novedoso. Cuando el baile de Sara Sánchez se incorpora a la reunión formando parte de la propia música con el taconeo, la emoción está servida.

Eric Truffaz, gran seguidor y deudor de Miles Davis, ha querido por el centenario de su nacimiento homenajear al trompetista de Illinois, rememorando “Stetches of Spain”, el disco legendario de Miles que abordó la música española en compañía del arreglista Gil Evans. En realidad el trabajo de Truffaz, su arreglista en este caso es el clarinetista bajo, no sigue literalmente el disco de Davis, que solo es una excusa para acercarse al universo expresivo del flamenco con honestidad y brillantez, obteniendo un resultado que, al arriba firmante, encantó.

Fue también un momento mágico del concierto cuando se atrevieron con la Danza Ritual del Fuego de Manuel de Falla, y de nuevo contribuyó a ello el diálogo que mantuvo la bailarina con los instrumentos de viento. Una delicia en una noche para recordar.

Particularmente tal vez me emocionara más el concierto porque tanto la obra de Rodrigo como la de Falla, citadas, forman parte de la banda sonora de mi niñez, y, por ende, de mi vida, porque se oían en casa, con Narciso Yepes en un caso y la orquesta de Ataulfo Argenta en el otro. Pero esa emoción también se reflejaba en las caras de otros aficionados visiblemente agradecidos a lo que acababan de asistir.

Ya digo, una noche para recordar. Espero que este proyecto se vea reflejado más pronto que tarde en un disco; pero claro, no será lo mismo, como tampoco lo es oírlo y verlo a través de las propuestas de You Tube que os formulo.  

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