
El día 23 de julio era el turno del veterano saxofonista Chico Freeman con el trío de la joven pianista y cantante italiana Francesca Tandoi.
Se daba la circunstancia de que uno de los primeros conciertos de jazz a los que asistí a primerísimos de los ochenta fue a uno de Chico Freeman en el Auditorio Manuel de Falla de Granada y ver casi cincuenta años después al saxofonista hubiera sido como el cierre de un ciclo muy largo en el que no me aventuro a contar el número de conciertos a los que he asistido.
Pues bien, una enfermedad parece que seria de Freeman impidió que ese ciclo se cerrase, por lo que el concierto se limitó al trío de la pianista italiana.
No sabemos como hubiera sido el concierto con el saxofonista, su ausencia provocó que pudiéramos escuchar una formación clásica de trío que, para mi, siempre resulta interesante y gratificante. ¡No hay mal que por bien no venga! Y que se recupere pronto Freeman….
La Tandoi en ningún momento me defraudó. Acompañada por el sobrio y eficaz contrabajo de Stéfano Senni y por el, a veces desmedido, baterista Pasquale Fiore, la pianista fue desgranando temas de su último trabajo “Songboock” con composiciones propias como “Cicada Hill”, “Magic Three” o “New Sol”, alternando con temas conocidos como la brasileira “Agua de beber”, la clásica italiana “Estate” o una versión muy delicada del conocido “Overjoyed” de Stevie Wonder.
El trío funcionó casi a la perfección, salvo alguna, a mi juicio, extravagancia de la batería, y Tandoi, nos ofreció un concierto elegante, exquisito, y cercano, que conquistó a la parroquia. Demostró su personalidad tanto al piano, con una depurada técnica y creatividad, como con su voz profunda, que matizaba muy bien, en los distintos registros.
Hasta que no supe de su presencia en el festival no conocía a la joven pianista italiana. Creo que tiene madera mas que suficiente para que destaque en el panorama jazzístico europeo, como de hecho ya lo está haciendo. El concierto de “Jazz en la Costa” de Almuñécar fue una prueba evidente de ello.

Qué manos, qué dedos, qué virtuosismo!!!
En agua de beber, que se la ve tocar, está genial.
También muy bonita Estate.
Disfrutariais
Me ha gustado mucho la versión de Estate de Francesca Tandoi