El broche final al Festival “Jazz en la Costa 2026” de Almuñécar lo puso uno de los grandes pianistas del escenario cubano actual: Roberto Fonseca y fue un broche divertido y bailongo.
Fonseca, como señalaba el programa, es una figura clave en la renovación del jazz afrocubano. Al frente de una poderosa banda en la que figuraban Yuri ”Chino” Hernández a la trompeta, Ariel Vigo al saxo barítono, Jimmy Jenks al saxo tenor, Felipe Cabrera al contrabajo. Andrés Coayo a la percusión y Ruly Herrera a la batería, presentó su último trabajo “La gran diversión” que, en verdad, hizo honor al título y en el que hace un homenaje a la época dorada de la música cubana, aportando modernidad y elegancia.
Fonseca además ha bebido de buenas fuentes, Glen Gould y Oscar Peterson a los que rindió tributo en el concierto, pero también otros clásicos y eminentes figuras del jazz como Herbie Hancock y Keith Jarrett. Todo eso se apreciaba en los solos de piano en algún tema melódico que abordó. Por cierto, preciosa versión de “Lágrimas Negras”.
Hizo bailar y cantar al respetable en algunas de las canciones cuya escucha os propongo y el bis fue aquello “Ay que dolor, se acabó, se terminó” que no solo puso fin al concierto, sino también a un festival que ha sido un éxito arrollador de público y en el que el arriba firmante ha disfrutado que era uno de sus objetivos. El “Ay que dolor…” era como el “Pobre de mí….” de los sanfermines.
