JOHN HICKS, SONORIDAD BELLA Y NÍTIDA.

De St. Louis, Missouri, donde nació en 1.941, como otros tantos músicos fue hijo de un pastor y de una corista de coro religioso. Con su madre y un organista estudió piano desde los seis años y entre los condiscípulos estaban Lester Bowie y Oliver Blake. Su debut profesional lo hizo a los diecisiete años acompañando a un cantante de blues, cosa que haría a lo largo de su carrera profesional con cierta frecuencia.

Durante un par de años, entre 1.963 y 1.965, anduvo en los Jazz Messengers de Art Blakey, y después durante otro par de años acompaña a la cantante Betty Carter, y con posteridad actúa y arregla en la orquesta de Woody Herman, se dedica a la enseñanza y toca más tarde con Charles Tolliver y más delante de nuevo con Betty Carter y Art Blakey.

Ha colaborado también con músicos más experimentales como Lester Bowie, Pharoah Sanders, Arthur Blyte, además de liderar sus propias formaciones.

Su toque estuvo influido por el de McCoy Tyner, aunque después adquirió su propio estilo, en el que la mano izquierda juega un papel importante con muchos acordes que acompasa con el fraseo de la derecha.

Me gusta su sonoridad, bella y nítida. ¡Con ustedes, John Hicks¡

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