FAHRENHEIT 451, LA PELICULA

Imagen de Fahrenheit 451 (1966) - IMDb

Creo que todos habéis visto esta película de 1.966 que dirigió Truffaut y que está basada en la novela de Ray Bradbury, en la que se nos presenta un futuro distópico en el que los bomberos se dedican a quemar libros. Lo de quemar libros creo que se iniciaría en Italia a finales del siglo XV, con Savonarola, fanático religioso en lo que se llamó «La Hoguera de las Vanidades», y no solo libros, sino todo lo que oliera a profano. Después ha sido una afición de gobiernos dictatoriales que queman libros para quemar pensamiento, para quemar ideas, para quemar educación para quemar desarrollo humano, para quemar humanidad, en definitiva. Franco quemó libros que fueron contrarios a su ideología, – hay un libro “El bibliocausto en la España de Franco (1.936-1.939)” que de ello trata -, cuando no los prohibía. En Berlín, el 10 de mayo de 1.933 en la Bebelplatz, se quemaron por miembros de las SA, pero también por estudiantes y profesores cerca de 20.000 libros considerados no alemanes, de autores judíos, pacifistas, marxistas, opositores, pero también de Einstein, Freud y Kafka. Lo mismo ocurrió en otras treinta y cuatro ciudades universitarias. Estuve hace unos años en Berlín en la plaza donde aquello ocurrió, donde hay una instalación subterránea ocupada en un puro simbolismo, por estanterías vacías, bajo un panel de vidrio. Y cerca una placa del poeta Heinrich Heine de 1.820: “Donde se queman libros, también se queman personas”. Al igual ocurrió en la URSS., que hicieron desaparecer de las bibliotecas los libros que, sencillamente molestaban al pensamiento oficial e igualmente en la China de Mao, sobre todo durante el periodo de la Revolución Cultural.

Hoy para el Poder, en términos generales, consiga que todos tengamos un pensamiento homogeneizado, no es necesario quemar libros. Hay otros medios mucho más sutiles de adormecernos, de atontarnos, de convertirnos en seres acríticos y acomodados.  Están los medios de comunicación, sobre todo las televisiones, está el martilleo de la publicidad para que nos dirijamos al consumo, está el uso pernicioso por el poder de los medios tecnológicos, la IA, están el uso sistemático de las redes sociales……Muchos intereses  en pro de que tengamos un pensamiento único que tal vez equivalga a no tener ninguno.

Pdta: No sé por qué razón Youtube no me ha permitido incrustar imágenes de la película como hubiera sido mi intención. Es por eso que me permito compartir un enlace para que veáis una secuencia de la película que la inmensa mayoría de los parroquianos habréis visto más de una vez.

https://youtu.be/4uC11i6upgg?si=OS5GafeQ8V-BxgRH

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *