De Boston y de 1.955, descubrió el jazz gracias a su madre que coleccionaba discos de Duke Ellington y Ella Fitzgerald. A los cuatro años empezó su vida en lo que a la música se refiere recibiendo clases de piano y también le gustaba la percusión. Después en el Berklee School, estudio saxo alto, soprano y tenor, con Jon Viola, aunque su instrumento de batalla por el que se decidió fue el saxo soprano. Allí descubre la música de todos los grandes: Charlie Parker, Miles Davis, John Coltrane, y se apasiona por la obra de cantantes como Frank Sinatra, Sheila Jordan, pasando por Abbey Lincoln. Tiene el título de Humanidades en la Universidad de Yale.
Fue en Nueva York, donde toca y estudia con George Coleman y donde forma parte de un grupo exclusivamente femenino, “Arrial”.
Y ha colaborado entre otros muchos con Kenny Wheeler, Charlie Haden, Ed Blackwell, Rufus Reid, Bob Brokmeyer, Fred Hersch, entre otros muchos, además de liderar sus propias formaciones.
Nominada al Grammy en 2.013 por un disco “Sixteen Sunsets” que creo que anda descatalogado ahora porque no hay forma de encontrarlo y ganadora del premio Chamber New América Jazz Works, en 2015 por une composición inspirada en la poetisa del siglo XIX Emily Dickinson, es la Bloom pionera en la utilización de música electrónica en el jazz.
