
Al cello siempre lo había asociado a la música clásica. Pienso en ese bello instrumento y se me vienen a la cabeza Pau Casals, Rostropóvich o Jacqueline Du Pré, o la imagen de una orquesta sinfónica con los cellos aportando siempre sonidos bellos y melodiosos. Y me gustan los conciertos de Elgar, de Haydin, de Dvorak y por supuesto las suites de Bach, para cello solo, que cuando se oyen con detenimiento y recogimiento te pueden transportar lejos.
Ese estereotipo, creo que fundado, se me fue al traste cuanto hace ya algunos años escuché en la radio por primera vez a Matthieu Saglio, ese maestro del cello francés, afincado en Valencia desde hace mas de quince años y, que como se le ha dado en llamar, es el “chelista de los mil acentos”.
Porque Matthieu toca muchos palos, no se le puede encuadrar en ningún género, y que mas da, la música clásica, el flamenco, lo que se dio en llamar la worldmusic, el jazz y en todas ellas aporta su personalidad, su propio timbre.
Fundó el Trío “Jerez Texas” que mezcla flamenco, jazz y música clásica, tocó al tiempo con el grupo de música sefardí Aman-Aman, colabora con el violinista marroquí Fathi Ben Yakoub, actúa en conciertos en solitario, creó el grupo de worldmusic Diouke, lidera el proyecto Resonance con el guitarrista belga Quentin Dujardin y el contratenor francés Samuel Cattiau, lidera el trío NES con la cantante y chelista argelina Nesrine Belmokn y el percusionista David Gadea, el trío Amura, banda de jazz con gente relevante del escenario europeo, lidera el Matthieu Saglio Quartet con la que ha girado por Europa…..Con el disco “Voices” integra a vocalistas de todo el mundo…… Y digo yo ¿De donde saca el tiempo?.t